Foto | Cortesía | LA PATRIA | Así lucían los estantes de Cafam Laureles el pasado 30 de septiembre, a las 10:46 a.m.
Alba Lucía Vargas, de 70 años; y Luz Karime Cardona, de 45; comparten un lazo familiar: son madre e hija. Pero también comparten a Nueva EPS como la aseguradora que las cobija.
El problema está, como lo refiere Cardona, en la dispensación de medicamentos. A Vargas, que vive en Chinchiná, se los surte Marcazsalud; y a Cardona, que reside en Manizales, debería entregárselos Cafam.
La madre padece artritis reumatoide desde hace 35 años, síndrome de Sjögren (resequedad en los ojos) y osteopenia (densidad mineral baja en los huesos). Necesita medicamentos específicos, pero su entidad no los libera con regularidad.
A pesar de tener tutela y fallos de desacato a su favor, ha debido comprar medicamentos de su bolsillo. Una inyección necesaria para ella cuesta un millón y está desabastecida en farmacias, lo que la deja sin aplicación.
La hija, en tanto, tiene 45 años y padece migraña crónica desde los 10. Y aunque a veces le retrasan la aplicación de la toxina botulínica, su mayor preocupación va por la frecuente ausencia de un anticoagulante mensual esencial para su vida.
A los 40 sufrió una trombosis hepática, lo que la obliga a estar anticoagulada de por vida. Por miedo a morir, termina comprando los medicamentos, que -por obligación- debe entregarle Cafam.
“Tengo un fallo de tutela, con orden de tratamiento integral, que me protege para que me garanticen todos los medicamentos, exámenes, servicios médicos y procedimientos relacionados, pero no ha sido posible”, explicó Cardona.
Esta semana, Cardona fue a reclamar su toxina botulínica, pero no la encontró. Para su sorpresa, tras salir del dispensario de Cafam Laureles (Avenida Kevin Ángel No. 64A - 80), fue contactada por la entidad y esta se le entregó. Agradeció la acción -para que esto fuera posible- a la división de Seguimiento del acceso a los servicios de salud, cuya líder es Olga Piedad Cárdenas Patiño.
Con los faltantes del aliado contributivo
Faltantes de medicamentos en Cafam (para el régimen contributivo) y otras entidades asociadas a Nueva EPS, como Discolmets (para el subsidiado), son hoy motivo de preocupación para dicha sección de la Secretaría de Salud Pública de Manizales.
Cárdenas integró la comitiva que recorrió entre la semana pasada y esta, algunos dispensarios de Manizales. En eso acompañó la Dirección Territorial de Salud de Caldas (DTSC).
El dato más alarmante encontrado en Manizales revela 154 mil 572 medicamentos pendientes de entrega en el dispensario Cafam Laureles. A esta cifra se suman 38 mil 392 pendientes en Cafam El Cable (carrera 23 C No. 63 - 51), alcanzando un total de 192 mil 964.
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El reporte dado por Cárdenas confirma que entre agosto y septiembre se acumularon 11 mil 195 faltantes en Cafam El Cable, mientras miles de usuarios esperan fármacos esenciales.
A ello se añade un presunto acuerdo entre Cafam y Nueva EPS, advirtió Cárdenas, mediante el cual los pendientes de meses anteriores serían eliminados, sin información clara para los pacientes afectados.
En los recorridos realizados también se evidenció, según la líder, la ausencia total de inventario, incluso de medicamentos básicos y de bajo costo. Los estantes vacíos en Cafam Laureles muestran que no se está garantizando el suministro. Según informó, la falta de pago a laboratorios agrava la ya delicada situación de desabastecimiento.
“Los usuarios no tienen por qué cargar con problemas administrativos o financieros entre EPS y dispensarios. Aquí lo grave es que los pacientes, con sus órdenes médicas, salen sin los medicamentos y quedan en riesgo su salud y su calidad de vida”, subrayó.
Cárdenas agregó: “No encontramos ni siquiera acetaminofén, lo más básico. Antes los usuarios reclamaban que solo les daban eso, pero ahora ni lo más barato está disponible”.
Otros hallazgos en aliado para el subsidiado
La situación afecta también a quienes dependen de Discolmets. Allí, según Cárdenas, los usuarios encuentran pendientes aunque los fármacos estén físicamente en el lugar.
“El sistema es manual y obsoleto, aparece agotado o pendiente en pantalla, pero el medicamento sí está en el estante. Aún así las auxiliares de servicio, no lo entregan”, detalló.
LA PATRIA conoció que, durante el recorrido de inspección, advirtió esta líder, se hallaron fármacos esenciales sin entregar: tratamientos para diabetes, hipertensión, epilepsia y dolor neuropático.
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“Estamos hablando de medicamentos para pacientes que no tienen recursos para comprarlos. Es gravísimo, porque el paciente se va sin tratamiento; mientras el frasco está en la estantería, sin registrar en el sistema”, añadió.
Otro hallazgo grave fue la entrega de documentos que fijan 30 días como plazo de caducidad para reclamar los pendientes. La líder dijo que eso va en contra de la normatividad vigente.
“Eso es ilegal, la Resolución 1604 de 2013 nunca habla de términos de caducidad. Si en 30 días no llega el medicamento, deben enviarlo a domicilio y no cumplen con esa obligación”, lamentó.
Con Nueva EPS y sus aliados
LA PATRIA detalló a Nueva EPS la queja de dispensación. La aseguradora prometió revisar el tema y escalar el asunto a los gestores de medicamentos.
¡Quéjese!
Quéjese, ante la Superintendencia Nacional de Salud (SNS), si tiene problemas con su EPS o entidades asociadas. Acceda a la línea gratuita 018000 513700 o ingrese al portal www.supersalud.gov.co
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