Consumo de alcohol

Foto/Policía Metropolitana/LA PATRIA

En distintos barrios de Manizales, las autoridades refuerzan los controles nocturnos para prevenir riñas y acompañar a la comunidad. Estas acciones buscan proteger la tranquilidad de los ciudadanos y promover una convivencia más sana, especialmente en los momentos de mayor tensión. 

 

El consumo de alcohol y los conflictos personales volvieron a encender las alarmas en Manizales. Esos dos factores, que para muchos pueden parecer situaciones aisladas, fueron los detonantes de la mayor parte de las riñas registradas en la ciudad durante la semana del 17 al 23 de noviembre.

En solo siete días, la línea 123 recibió 153 reportes de peleas en vía pública, un número que refleja un ambiente tenso en distintos barrios.

Aunque la mayoría de estas riñas no dejó heridos de gravedad, sí generaron temor entre vecinos, afectaron la tranquilidad de los sectores intervenidos y deterioraron la percepción de seguridad en la ciudadanía.

Noches fatales

Los uniformados de la Metropolitana explicaron que la combinación de alcohol, falta de autocontrol y viejas rencillas personales suele ser el común denominador de las riñas.

Pero las tensiones no se quedan en las calles. A ese panorama se suman los 88 casos de violencia intrafamiliar atendidos en la misma semana, una cifra que evidencia que los conflictos también están golpeando con fuerza los hogares manizaleños.

La Policía señala que muchos de estos casos están relacionados con problemas emocionales, dificultades económicas y situaciones de estrés acumulado que se transforman en agresiones verbales o físicas dentro del hogar.

Por eso recalcan la importancia de denunciar a tiempo, de activar las rutas de atención y de no normalizar la violencia en ninguna de sus formas.

Balance

El balance semanal también reporta 107 traslados al Centro Transitorio por Protección (CTP), una medida que busca evitar que personas en alto grado de vulnerabilidad o alteración pongan en riesgo su vida o la de terceros. Además, 4 menores fueron puestos bajo protección del Instituto de Atención a la Familia, luego de que se determinara que estaban expuestos a situaciones que comprometían su integridad.

“El llamado es a la calma, a la tolerancia y al respeto”, reiteran desde la Policía Metropolitana.

Subrayan que la prevención no es solo una tarea institucional: también es un compromiso comunitario y familiar. 

Temas Destacados (etiquetas)