En horas recientes los cinco candidatos a la Presidencia de la República cerraron sus campañas políticas en escenarios públicos, y de acuerdo con las directrices del Consejo Nacional Electoral (CNE) a la medianoche de hoy vence el plazo para revelar encuestas de intención de voto para las elecciones del próximo 27 de mayo. Viene una semana en la que las campañas se concentrarán en mantener el nombre de los candidatos en la mente de los electores por medio de publicidad en los medios de comunicación y reuniones en escenarios cerrados, principalmente. También se concentrarán a pulir detalles de estrategia y a organizar la logística para la dura jornada del domingo.
Para los ciudadanos esta es, sin duda, la semana más importante en lo relacionado con sus derechos y deberes democráticos. Con su voto a conciencia puede ayudar a trazar lo que será el futuro del país, en el que el propósito debe ser alcanzar cada vez un mejor nivel de calidad de vida para todos, un desarrollo económico y social con raíces más fuertes y profundas, y una convivencia sana que nos haga una sociedad pacífica y vigorosa que nos convierta en ejemplo para el resto de la humanidad.
Entre las opciones de timonel de este barco llamado Colombia se cuenta con opciones que ofrecen toda clase de caminos que podrían significar saltos al pasado, continuidad o alternativas de cambio. Los colombianos tenemos la responsabilidad de escoger el camino que resulte más sensato, más seguro, más ajustado a las necesidades y prioridades que debe tener hoy el país, tomando en cuenta los errores y aciertos de las décadas recientes y las inmensas posibilidades de crecimiento y progreso social que tenemos si hacemos buen uso de nuestras fortalezas y oportunidades.
Se cuenta con las opciones de candidatos como Iván Duque Márquez, del Centro Democrático; Gustavo Petro Urrego, de Colombia Humana; Germán Vargas Lleras, del movimiento Mejor Vargas Lleras; Sergio Fajardo Valderrama, de la Coalición Colombia, y Humberto De la Calle Lombana, del Partido Liberal. Las distintas encuestas que miden las preferencias de los potenciales votantes vienen señalando lo que posiblemente ocurrirá en la próxima jornada electoral, pero los resultados pueden ser los proyectados o, tal vez diferentes, dependiendo de la participación a conciencia que ejerza cada uno de los ciudadanos.
Los votantes contamos con toda una semana para reflexionar acerca de cuál de los cinco candidatos es el que más le conviene a Colombia en el actual momento histórico. No debe votarse por los que están en punta en las encuestas, solo porque todo indique que van a ganar, sino por los que realmente consideremos los más capacitados, los más éticos, los de mayor experiencia, los que muestren las mayores virtudes de liderazgo, los que tengan más realizaciones para mostrar, los que interpreten mejor las prioridades del pueblo colombiano, los que tengan el firme propósito de construir una sociedad cada vez más pacífica, próspera y orgullosa de sus talentos y fortalezas individuales y colectivas.
Si queremos que nuestro país salga adelante, dejando atrás los lastres que no nos permite crecer al ritmo que pudiéramos; si queremos que se nos respete en el escenario internacional, pero que al mismo tiempo mantengamos relaciones armónicas con nuestros vecinos; si queremos que la comunidad internacional se mantenga dispuesta a prestar su ayuda a consolidar la paz y que seamos vistos como un lugar propicio para invertir, y que al mismo tiempo dicha inversión se traduzca en mejores empleos para los colombianos, más desarrollo para el campo, un bienestar generalizado y sin discriminaciones, es el momento de reflexionar profundamente para escoger a quien mejor represente y encarne tales prioridades.