A la espera de conocer solamente el nombre del nuevo ministro de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, Iván Duque destapó las cartas de quienes lo acompañarán en el arranque del Gobierno, a partir del 7 de agosto. Las personas seleccionadas son conocedoras, en términos generales, de las materias en las que les correspondió, y las dudas que se pueden presentar en varios de ellos, esperamos que se salden lo más pronto posible para que empiecen a mostrarnos cuál es la idea que tienen en sus correspondientes cargos.
Es importante el nombramiento de siete mujeres en las carteras, más Planeación Nacional, pues es enviar un mensaje claro de equidad, pero de nada servirá esto si sus acciones y las de todo el Gobierno no se enfocan en llenar de contenido este gesto y se vuelven decisiones que impacten en políticas públicas de equidad de género, un camino que Colombia no termina de recorrer. Será interesante ver cómo se avanza en esta materia con el liderazgo de estas profesionales y con la voluntad del presidente y de su vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez.
A pesar de las dudas que puede haber por la falta de experiencia en su cartera del hasta ahora dirigente gremial Guillermo Botero en Mindefensa, o por la investigación que tuvo enredada a la excongresista Nancy Patricia Gutiérrez ahora Mininterior, o por los cinco nombres cercanos al senador y expresidente Álvaro Uribe, la mayoría de los designados son personas con un conocimiento en las carteras en las que fueron nombrados, con experiencia en casi todos los casos y que con contadas excepciones no se les puede endilgar afinidad a partidos políticos. Ojalá esto no sea una talanquera a la hora de llegar al Congreso, en donde es tan importante el conocimiento técnico como el manejo político para la promoción de los proyectos del Gobierno.
Cuando estaba en campaña, el electo presidente dijo que tendría un gabinete con por lo menos el 50 por ciento de mujeres, que se trataría de personas técnicas y que sería para cuatro años. Ya cumplió en lo esencial dos de esas promesas, ahora falta que el tiempo nos muestre si puede dejar a estos personajes a su lado durante todo el tiempo, sin reparar en las veleidades de los partidos políticos y de lo que pueda pasar en las próximas elecciones regionales, en donde generalmente se mueven las fichas por intereses.
Hay tareas clave que tiene que asumir el nuevo Gobierno sin demora: la reforma a la justicia, el sistema pensional y tributario, definir de fondo sobre los conflictos en minas y energía y medioambiente, y parece que las personas seleccionadas para estas materias se escogió a quienes son capaces de sacar adelante tales iniciativas buscando el mejor resultado para el país, y eso es lo que se espera, que las conquistas que se hayan dado hasta ahora en varios temas se sostengan y mejoren, y que los asuntos que han quedado aplazados no se dilaten más. Colombia tiene muchos temas que debe solucionar sin espera. Ojalá por cuenta de este gabinete llegue la esperanza de que se puede corregir el rumbo en temas clave como corrupción para que los dineros alcancen para invertirlos en lo que se necesita.