Manizales sigue teniendo como foco de su desarrollo el ámbito educativo. Ha logrado importantes avances en educación superior, al punto de ser reconocida en Colombia por la variedad y calidad de los programas que ofrecen sus universidades públicas y privadas, y en educación básica y secundaria viene impulsando procesos para evitar desfases de calidad y pertinencias a lo largo de toda la cadena, desde que empieza la escolaridad de los niños hasta que una persona se convierte en profesional y busca especializarse.
Las mediciones que se hacen desde el Estado a la calidad educativa, haciendo uso de herramientas como las Pruebas Pisa y las Pruebas Saber, siguen dejando campo para la mejora en los diversos niveles educativos. En ese sentido hay importantes tareas en el 2018, para que nuestras escuelas y colegios públicos y privados logren mejores figuraciones nacionales.
En mayo se llevarán a cabo las Pruebas Pisa, que corresponden a las exigencias de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), club al que aspira a ingresar nuestro país y reconfirmar que podemos estar en la vanguardia del desarrollo y crecimiento en el mundo. Para avanzar en este punto hay que mejorar la enseñanza de las matemáticas, el lenguaje y las ciencias. Si bien en la más reciente medición, en el 2016, se observaron avances, todavía falta mucho por hacer para destacarse nacionalmente y contribuir a que Colombia se posicione mejor.
Como parte fundamental de este objetivo, se viene trabajando en la ampliación y modernización de la infraestructura educativa en todo el departamento, gracias a los aportes de recursos del Ministerio de Educación, el Fondo de Adaptación, la Gobernación de Caldas y de los municipios en los que se ejecutan las obras. El propósito de que esto sirva para ampliar la Jornada Única de siete horas, y triplicarla en Caldas, es afín con la mejora de la calidad y con la oferta de más oportunidades de desarrollo para los jóvenes, como es el caso de un trabajo más profundo en el bilingüismo, cada vez más necesario en el ambiente globalizado de hoy.
En ese mismo sentido es clave que no vuelva a ocurrir en Manizales lo del año pasado con el internet, que prácticamente no se tuvo durante el primer semestre en los colegios. Tiene que haber una mejor coordinación entre el Gobierno Nacional y la Secretaría de Educación, porque la ausencia de esta herramienta puede tener una incidencia directa negativa en la calidad de los aprendizajes. Ojalá se cumpla, sin tacha, el compromiso del Gobierno Municipal de garantizar el servicio sin interrupciones. La alimentación y el transporte escolar son otras obligaciones oficiales que no admiten lunares si tenemos el serio propósito de formar bien a nuestros niños y jóvenes.
En cuanto a la educación superior, un importante logro ha sido la certificación institucional alcanzada por cuatro de nuestras universidades, lo que les ha permitido hacer parte del programa Ser Pilo Paga, por ejemplo.
Para este 2018 esperamos que se sume a esta lista la Universidad Católica, que viene trabajando para obtener dicho certificado. También será necesario consolidar aún más el sistema Suma, la estrategia del Campus Universitario y trabajar en proyectos que signifiquen bienestar y beneficios para toda la población universitaria de Caldas y de otras regiones del país que valoran la importancia de nuestras universidades. De manera complementaria, este año será importante el debate acerca de la financiación de las universidades públicas, que en nuestro caso puede tener consecuencias significativas en materia de calidad.