El próximo lunes se cierra el ciclo de inscripciones de candidatos a la Cámara de Representantes y Senado de la República. Una vez definidas las listas que se inscribirán de los diferentes partidos políticos empieza oficialmente, aunque algunos hayan arrancado desde antes, la contienda electoral para tratar de convencer a los electores de que les den los votos. La clase política se encuentra desprestigiada por cuenta de los escándalos de corrupción, de la mala imagen que han dejado varios dirigentes y por las polémicas hasta el absurdo que se han adelantado en los últimos tiempos en el Congreso. Por eso, los candidatos en esta oportunidad tienen no solo la obligación de hacer una campaña con altura, sino de comprometerse a recuperar la majestad para la política.
En Caldas se han dado reacomodos de las diferentes organizaciones, los cuales se han hecho más evidentes después de que varios dirigentes han dicho que en el 2018 termina su ciclo como congresistas. Las anunciadas renuncias de Luis Emilio Sierra, del Partido Conservador, y de Mauricio Lizcano, del Partido de la U, han provocado todo tipo de debates internos que han terminado con la salida seguramente de varios copartidarios hacia otras agrupaciones o con la levantada de mano de varios de ellos que piden pista por el derecho a ocupar el vacío que dejan los que ya no seguirán. A ellos se suma Jorge Enrique Robledo, que por su aspiración presidencial, tampoco volverá al Congreso.
Lo lamentable de esta situación es que son varios los aspirantes a la Cámara de Representantes que han anunciado que acompañarán a candidatos al Senado de la República de otros departamentos. Aunque se trata de Circunscripción Nacional, la cámara alta en Colombia sigue teniendo un tinte regional, y la figura del senador nacional no ha trascendido más allá de dos o tres nombres por cuatrienio. Por este motivo es que se sabe que ningún congresista foráneo, por muchos votos que saque, como los han sacado bastantes en nuestro territorio en el pasado, se preocupará por los caldenses como alguien de la tierra. Ojalá nos equivoquemos, pero todo indica que la representación en el Senado se reducirá para Caldas de manera ostensible.
Vale la pena llamar la atención sobre el momento histórico por el que pasa Colombia y que requiere de un liderazgo claro, firme, que sirva para acompañar los procesos que se avecinan. Es sabido que después de firmar el Acuerdo de Paz con las Farc lo más difícil, como lo demuestran los últimos acontecimientos, es consolidar esos acuerdos en realidades. Así que los ciudadanos deben pensar con claridad para asumir el rol de electores, en este y otros temas importantes para el país. Adiós a los personalismos y a las manipulaciones. Es hora de reivindicar la política y esto lo tienen que hacer los políticos, porque nadie de afuera va a venir a salvarlos.
No se trata simplemente de votar y ya, debe haber convicciones, de que se está de acuerdo con las propuestas del escogido. La ciudadanía también debe estar atenta a que no haya abusos con el presupuesto público o con los nombramientos para favorecer a candidatos. Estaremos atentos a investigar todo hecho que se denuncie en este sentido. Que arranque la campaña, que se privilegien las propuestas y que se piense en proyectos que permitan impactar al departamento en forma positiva.