Pasar al contenido principal
Fecha Publicación - Hora

Como se anticipaba en las encuestas, los candidatos del Centro Democrático (CD), Iván Duque, y de Colombia Humana, Gustavo Petro, salieron elegidos ayer para pasar a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia. La opción es clara para los colombianos una mirada más a la derecha y otra más a la izquierda, con lo que es incierto el resultado final. Seguramente muchos de los votos de los demás candidatos se repartirán entre estos dos, con el argumento, en muchos de ellos, de votar en contra o del uno o del otro.
Un gran perdedor de ayer es el Partido Liberal, que abandonó al candidato Humberto de la Calle Lombana. Este caldense tiene una estatura intelectual y moral que no se compadece con los resultados que obtuvo y a él el país siempre le estará agradecido por saber llevar a buen puerto el proceso que permitió que ayer por primera vez el jefe de esa agrupación, política hoy, fuera a votar, reconociendo la institucionalidad. 
Otro perdedor de ayer fue Germán Vargas Lleras, que pasó de ser el hombre que manejaba la chequera de las obras del Gobierno Nacional, como vicepresidente de la República, a gran perdedor de la jornada. Terminó con escasa votación inclusive en lugares en donde su lista al Congreso obtuvo importantes resultados hace un par de meses. Lo más seguro es que sus votos terminarán en el Centro Democrático, y esto no es poco, ante la fuerza congresarial que logró hace dos meses.
La polarización seguramente continuará en el país ante la alternativa que se presenta para la próxima elección en tres semanas. Es evidente que se hablará de voto útil y voto en contra. En primer lugar vale la pena prestar atención a las propuestas de Gobierno que traerán estos candidatos para rematar sus campañas y buscar la Presidencia, pero también será clave de quién se rodean, pues ambos necesitarán de los apoyos de diferentes partidos y de políticos para poder consolidar su triunfo, y esas alianzas son clave para lograr el anhelado solio de Bolívar. Las alternativas son claras, una propuesta de derecha, que quiere reabrir la discusión sobre los acuerdos de paz, y una izquierda populista, con un discurso muy complicado para la concordia.
En Caldas resulta aleccionador el resultado. Aunque solo en Manizales y Villamaría se impuso Sergio Fajardo, y en los demás Iván Duque, la diferencia final entre ambos candidatos es apenas de 30 mil votos, mientras que en la capital caldense la ventaja que le sacó Fajardo a Duque fue de 40 mil votos. Gustavo Petro ocupó el cuarto lugar, muy lejos de los otros, a pesar de tener en su fórmula vicepresidencial a una manizaleña, Ángela María Robledo. El Partido Liberal que fue el gran ganador de este departamento hace dos meses para Congreso, hoy aparece como perdedor, pero bien se sabe que en los municipios en donde esa colectividad se impuso para Congreso ahora ganó Duque, con lo que prácticamente se confirma que hubo un acuerdo soterrado con el Centro Democrático.

De lo mejor de la jornada de ayer fue la tarea de la Registraduría, que en poco más de una hora ya tenía más de 90 por ciento de las mesas contadas, con lo cual silenció cualquier posibilidad de fraude, como se quiso ventilar en la semana. Es un verdadero logro y un ejemplo para otras democracias de la región. Esperemos que esto se repita en la elección definitiva el próximo 17 de junio.