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Por segundo año consecutivo, el programa Manizales Cómo Vamos presentó su informe sobre el estado de la educación superior, un sector considerado estratégico para el presente y futuro de la ciudad. En este nuevo análisis, correspondiente al 2016, se identificaron asuntos muy positivos como que el número de matriculados va en ascenso, y que gran cantidad de los profesionales que se gradúan aquí encuentran empleo en la capital caldense. No obstante, hay puntos por mejorar como la necesaria acreditación de los posgrados, ya que de 205 que se tienen en las universidades locales solo tres tienen certificado.
El reconocimiento como ciudad universitaria que viene impulsando Manizales se empieza a respaldar en cifras que demuestran que vamos por buen camino, pero que también plantean nuevos desafíos para concretar todos los objetivos propuestos. En ese sentido es importante destacar que cerca del 41% de quienes estudian en las universidades manizaleñas provienen de otros departamentos como Valle del Cauca, Nariño, Tolima y Risaralda, y que un buen número de ellos, después de egresar, se quedan trabajando en Caldas.
La gran acogida a los programas virtuales y a distancia es un punto que también muestra nuevas dinámicas que vale la pena seguir fortaleciendo. Mientras que en la modalidad presencial la capital caldense tiene 36.571 estudiantes, en la virtual la cifra asciende a 10.147. Eso significa que cerca del 23% de los alumnos de otras regiones están acogiendo los centros de educación superior manizaleños para acceder a títulos haciendo uso de las tecnologías de la información y comunicación. En los datos globales el número de universitarios se incrementó en 2.289 entre el 2015 y el 2016, demostrando una importante dinámica que se refleja en su impacto en la economía local, con el 7% del PIB de Manizales.
Otros avances se palpan en el crecimiento de la oferta de especializaciones, maestrías y doctorados, y desde luego en su número de alumnos. Mientras que en el 2008 había 465 matriculados en especializaciones hoy son 1.241; en maestrías se pasó de 731 a 2.408, y en doctorados se triplicó: eran 141 alumnos en el 2008 y el año pasado se tenían 417 matriculados. En esto habrá que hacer mayores esfuerzos en los procesos de acreditación, y de esa manera lograr que tanto la oferta como la demanda se proyecten de manera más positiva. Hay que destacar, sin embargo, que en número de universidades acreditadas en alta calidad, Manizales es superada únicamente por Bogotá, Medellín y Cali, que tienen un número mayor de instituciones de educación superior y de estudiantes en todos los niveles, como es lógico.
Igualmente, se tienen importantes retos en la mejora de los resultados de las Pruebas Saber Pro, en lo que todavía no llegamos a los niveles deseados, sobre todo en lo relativo al idioma inglés. Es bueno que por cada dos estudiantes foráneos que llegan a Manizales se cree un empleo de calidad en el sector educativo superior, pero falta mucho aún en el objetivo de lograr que los jóvenes que vienen a estudiar en nuestras universidades también hallen ofertas de empleo con las que puedan ayudarse en su sostenimiento.

Tenemos que hacer mucho todavía para que la ciudad sea más amable con los estudiantes en cuanto a servicios, tanto en calidad de vivienda como en transporte, alimentación y demás ofertas que hagan cada vez más atractivo a Manizales como centro de educación universitaria. Tener tarifas diferenciales y otras ventajas para ellos es algo fundamental. También hay que seguir enfocados en la calidad, de tal manera que se haga más investigación e intercambios de experiencias con universidades del mundo, que impacten favorablemente y que nos lleven a ser más visibles como ciudad universitaria en Colombia y en Latinoamérica.