La Presidencia del Congreso de la República, en cabeza del senador del Partido de la U Mauricio Lizcano, realizó el pasado miércoles 28 de junio el foro "Viva Caldas, espléndida comarca", en el que se trataron fundamentalmente dos temas: el estado del proyecto de construcción del Aeropuerto del Café y los compromisos del Gobierno Nacional en cuanto a los recursos para la recuperación de la emergencia invernal sufrida por Manizales y Caldas en abril pasado. Aunque se esperaba la presencia de por lo menos tres ministros, al final ninguno de ellos asistió y las respuestas dadas por los funcionarios nacionales que llegaron resultaron destempladas.
Con respecto a Aerocafé, pese a que según Lizcano se estuvo muy cerca de lograr un cierre financiero de la obra en su primera etapa, que garantizaría una pista similar a La Nubia pero con mejores condiciones climáticas para operar y con la posibilidad de vuelos nocturnos, hoy estamos en un punto muerto. Este hecho genera mucha desazón en el departamento, teniendo en cuenta que el Gobierno Nacional ha invertido cerca de $2,8 billones en toda clase de aeropuertos en el país, sin que el proyecto caldense pueda lograr ni siquiera los mínimos aportes prometidos.
Se esperaba que la presencia del ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, ayudara a aclarar el panorama, pero debido a las condiciones climáticas en la ciudad no pudo arribar al evento, y aunque se consideró la posibilidad de hacer contacto con él por vía telefónica, finalmente tampoco se concretó dicha comunicación, lo que causó entre los asistentes una mayor desesperanza. Paradójicamente, lo ocurrido con La Nubia y la ausencia de Cárdenas demostró la necesidad urgente de tener una mejor terminal aérea, mensaje que ojalá sea leído de esa manera por los altos funcionarios del Gobierno, del que se espera un aporte mínimo de unos $270 mil millones.
Para avanzar hacia ese objetivo es necesario que la región trabaje unida en insistir acerca de lo vital que es esta obra para el desarrollo de Manizales, Caldas y hasta del Eje Cafetero, pero no es el momento de invitar a bloquear vías y demás acciones de hecho como se propuso en el evento; lo que hay que hacer es recalcar en las virtudes técnicas de la obra y buscar que sea incluida en los proyectos que puedan recibir recursos con vigencias futuras. El hecho de que las administraciones regionales sigan firmes en su compromiso de casar nuevos recursos, entre los que se cuenta el terreno del actual aeropuerto, podría llevar a que se concrete por fin el cierre financiero.
En el evento también se trató sobre la gestión del riesgo y de las obras que se necesitan para mitigar los efectos del invierno en Manizales y Caldas. Los voceros del Fondo Adaptación, Alfredo Martínez, y del Ministerio de Vivienda, David Pinilla, respondieron vagamente las inquietudes al respecto, y la conclusión es que se tienen seguros sólo cerca de $53 mil millones aportados por el Municipio de Manizales y Corpocaldas, y que de la Nación únicamente habrá $10 mil millones de manera efectiva. Frente a los compromisos de la ministra de Vivienda, Elsa Noguera, de mil casas para personas damnificadas o que se encuentren en zonas de alto riesgo en Manizales, no se logró una respuesta concreta acerca del estado de esa promesa, aunque el viceministro Pinilla habló de 2 mil subsidios que podrían entregarse.
Hoy no hay certezas para Caldas frente a estos asuntos específicos, pero el departamento no puede perder la esperanza de recibir un mejor trato desde el Gobierno Nacional. Ojalá que próximamente el ministro del Transporte, Jorge Eduardo Rojas, a quien el presidente Juan Manuel Santos delegó para que liderara ambos asuntos desde el Ejecutivo, traiga mejores noticias y que no nos quedemos en la eterna espera.