En 1998 la Ley 426 creó la Estampilla Pro Universidad para destinar recursos hasta por $50 mil millones durante 20 años para las universidades públicas de Caldas y Risaralda, incluida la Universidad Nacional, sede Manizales. Eso indica que el año entrante terminaría el beneficio con el que se llegaron a reunir cerca de $37 mil 500 millones hasta mediados del año pasado, los cuales han sido invertidos en múltiples programas y proyectos. Lo mejor de la nueva disposición es que el monto proyectado para recaudar hasta el 2037 asciende a la suma de $300 mil millones, una cifra bastante significativa para ayudar a que la educación superior de esta región tenga cada vez una mejor calidad.
Durante el tiempo en que se han recogido estos dineros, tal aporte se ha convertido en escenarios deportivos, equipos tecnológicos e instrumentos musicales, entre otros, que han impactado favorablemente en la mejora de la educación pública universitaria en los dos departamentos. La manera de recoger el dinero es a través del cobro del 1% de cada contrato que se tramita en la Gobernación de Caldas y la Alcaldía de Manizales, y en los institutos descentralizados del orden departamental y municipal para el caso de las dos universidades que reciben el beneficio en Caldas.
La extensión de la vigencia de la estampilla por 20 años más asegura que se puedan seguir haciendo inversiones significativas en infraestructuras físicas, mejoramiento de laboratorios, dotación de bibliotecas, compra de instrumentación, mejoramiento de los campus, educación a distancia y muchos otros programas y proyectos que no podrían ejecutarse si no existiera esta fuente de recursos. Inicialmente solo se pedía prorrogar el tiempo de recaudo para poder cumplir la meta de $50 mil millones, pero ahora no solo se tendrán dos décadas más sino una meta más ambiciosa de $300 mil millones que es fundamental aprovechar al máximo.
Para la extensión de estos beneficios fue fundamental el respaldo de los congresistas caldenses y risaraldenses a la iniciativa de ampliar el plazo y el monto de las posibilidades de recaudo con la estampilla. Ese trabajo en equipo ayudará, sin duda, a que nuestras instituciones de educación superior puedan seguir mejorando en los estándares de calidad, y posicionar aún más a Manizales como un Campus Universitario en el que no solo es agradable vivir mientras se está cursando estudios en la universidad, sino en donde se gradúen los mejores profesionales de Colombia, y donde se realicen investigaciones de impacto y generación de conocimiento de altísimo nivel.
En la medida de las posibilidades hay que mantener ese esfuerzo colectivo para tener cada vez un mejor Campus. Hoy tenemos en Manizales acreditadas como de alta calidad no solo las dos universidades públicas, sino también dos privadas. El aporte que hacen los ciudadanos a través de esta estampilla debe seguir siendo invertido de la mejor manera, con férreos criterios de eficiencia y transparencia que permitan que los ciudadanos sigamos respaldando este tipo de iniciativas y, como región, mantener el crecimiento y el reconocimiento como importante centro universitario no solo de Colombia sino, inclusive, de América Latina.
Hasta el momento vamos en la dirección correcta en el fortalecimiento de nuestra educación superior, pero tenemos la responsabilidad de seguir trabajando con esmero para ir todavía más rápido. La llegada de estos nuevos recursos van a ayudar en el cumplimiento de ese gran propósito, pero es necesario seguir buscando alternativas para crecer más en calidad y en cobertura, y que todo el mundo sepa que Manizales es ícono de la educación de más alto nivel en el país y el continente.