Foto | LA PATRIA El presbítero Julio Enrique Martínez Zuluaga, luego de una larga enfermedad, falleció el domingo en Aranzazu, municipio del que era oriundo. Ejerció como sacerdote 50 años en varios municipios de Caldas como Chinchiná, Aguadas, Pácora, Manizales y Villamaría. Su familia confirmó que sus últimos días los pasó en su casa después de someterse a varias intervenciones médicas. En Villamaría es recordado por empeñarse en reconstruir la Parroquia Nuestra Señora del Rosario. “Tristeza es lo que sie

Foto | LA PATRIA
El presbítero Julio Enrique Martínez Zuluaga, luego de una larga enfermedad, falleció el domingo en Aranzazu, municipio del que era oriundo. Ejerció como sacerdote 50 años en varios municipios de Caldas como Chinchiná, Aguadas, Pácora, Manizales y Villamaría. Su familia confirmó que sus últimos días los pasó en su casa después de someterse a varias intervenciones médicas. En Villamaría es recordado por empeñarse en reconstruir la Parroquia Nuestra Señora del Rosario. “Tristeza es lo que siento por su partida. Me acogió en la parroquia y me dio trabajo en la reconstrucción de la iglesia por el terremoto. Muy amigo de mi madre, iba frecuentemente a visitarla y aprendí de él las enseñanzas que nos manifestaba siempre. Paz en su tumba” expresó en redes sociales Orlando Cañón Pachón. Las exequias fueron el lunes en la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Aranzazu.